Día de la Educación Técnico Profesional
Nuestro Liceo este año realizó la conmemoración, junto a la invitación del Sr. Rector de la Universidad de la Frontera, Sede Malleco, en atención a la apertura de su Centro de Formación Técnica “Teodoro Wikel”, uniendo además al Liceo Industrial de Angol y el Liceo Agrícola El Vergel, en pro de potenciar la Educación Técnica Profesional, pasos que se abrirán a futuro con el sello que destacó en su alocución el Sr. Asesor Académico del Liceo Politécnico Los Nogales, que en extracto se refirió:
“Una de los primeros brotes que esta Asociación de Establecimientos de Educación Técnico Profesional Medio y Universitario desea plantar en la fértil tierra de vuestros espíritus, es el trabajar en conjunto hasta lograr una mejor coordinación, capacitación y ayuda internacional, para cuyo logro de tamaña envergadura: la UFRO, Sede Malleco, en la persona de don Marcelo Carrere Ibar ha puesto como base y centro de operaciones sus instalaciones y el magnífico incentivo de las ideas; la Escuela Agrícola El Vergel, a través de las manos de la Srta. Roxana Campos Jara nos entregará su semilla más pura de selección; el Liceo Industrial, por intermedio de su director don David Vera Sepúlveda donará las mejores herramientas templadas en el fuego del empuje, y el Liceo Politécnico Los Nogales, con su director, don Nelson Garrido Vasquez, tendrá la buena madera chilena de este corazón verde que late en la Araucanía.
Al caminar los primeros pasos en esta línea del tiempo, no puedo dejar de mencionar los atisbos de una educación técnica en esta, siete veces fundada ciudad, cuando un día 2 de junio de 1938 se abría la Primera Escuela Artesanal de Chile, escuela que deseaba que sus educandos miraran por los ojos de un futuro de industrialización. El regazo que cobijó esta prematura criatura educacional se ubicaba en la Avenida O’Higgins esquina Rancagua, siendo su primer director, don Carlos Flores Rivera. Bautizada esta escuela formalmente como Manuel Cortés Allende, su plantel de profesores, entre los que destacaban don Armando Bravo Bravo, quien posteriormente el año 1947, sería el que diera el inicio al primer curso de comercio y dos años más tarde, es decir, en 1949 al Instituto Comercial de Angol, el más antiguo de la provincia.
Ejemplos como los mencionados, son los que nos indican que gran parte del camino se construye con la fe en uno mismo y en los demás y que actualmente las políticas educacionales y la sociedad del conocimiento, demandan o exigen al sistema escolar que comunique competencias intelectuales y morales de mayor nivel, que paralelamente nos obliga a la reconceptualización y reorganización profunda de su quehacer, que podrían ser: la abstracción y elaboración de conocimientos, pensar en sistemas, experimentar y aprender a aprender, comunicarse, trabajar colaborativamente, resolución de problemas, manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio, además de reforzar la formación moral y ciudadana de los estudiantes, respecto de los principio éticos y su relación con los demás. Lo notable de emprender la formación de esta agrupación es el común objetivo de proveer una formación técnica de calidad para todos, es decir, tener objetivos mínimos comunes y ofrecer la suficiente flexibilidad para que cada establecimiento pueda desarrollar sus propios programas al estar debidamente financiados.
Estamos ciertos que se nos sumarán otros establecimientos a esta agrupación que se forma, queremos lograr ser un gran equipo que juegue a favor de estudiantes con visión de futuro y convencidos que portan las mejores armas para enfrentarlo, una educación técnica a la altura de los tiempos y del medio que nos rodea.
“Una de los primeros brotes que esta Asociación de Establecimientos de Educación Técnico Profesional Medio y Universitario desea plantar en la fértil tierra de vuestros espíritus, es el trabajar en conjunto hasta lograr una mejor coordinación, capacitación y ayuda internacional, para cuyo logro de tamaña envergadura: la UFRO, Sede Malleco, en la persona de don Marcelo Carrere Ibar ha puesto como base y centro de operaciones sus instalaciones y el magnífico incentivo de las ideas; la Escuela Agrícola El Vergel, a través de las manos de la Srta. Roxana Campos Jara nos entregará su semilla más pura de selección; el Liceo Industrial, por intermedio de su director don David Vera Sepúlveda donará las mejores herramientas templadas en el fuego del empuje, y el Liceo Politécnico Los Nogales, con su director, don Nelson Garrido Vasquez, tendrá la buena madera chilena de este corazón verde que late en la Araucanía.
Al caminar los primeros pasos en esta línea del tiempo, no puedo dejar de mencionar los atisbos de una educación técnica en esta, siete veces fundada ciudad, cuando un día 2 de junio de 1938 se abría la Primera Escuela Artesanal de Chile, escuela que deseaba que sus educandos miraran por los ojos de un futuro de industrialización. El regazo que cobijó esta prematura criatura educacional se ubicaba en la Avenida O’Higgins esquina Rancagua, siendo su primer director, don Carlos Flores Rivera. Bautizada esta escuela formalmente como Manuel Cortés Allende, su plantel de profesores, entre los que destacaban don Armando Bravo Bravo, quien posteriormente el año 1947, sería el que diera el inicio al primer curso de comercio y dos años más tarde, es decir, en 1949 al Instituto Comercial de Angol, el más antiguo de la provincia.
Ejemplos como los mencionados, son los que nos indican que gran parte del camino se construye con la fe en uno mismo y en los demás y que actualmente las políticas educacionales y la sociedad del conocimiento, demandan o exigen al sistema escolar que comunique competencias intelectuales y morales de mayor nivel, que paralelamente nos obliga a la reconceptualización y reorganización profunda de su quehacer, que podrían ser: la abstracción y elaboración de conocimientos, pensar en sistemas, experimentar y aprender a aprender, comunicarse, trabajar colaborativamente, resolución de problemas, manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio, además de reforzar la formación moral y ciudadana de los estudiantes, respecto de los principio éticos y su relación con los demás. Lo notable de emprender la formación de esta agrupación es el común objetivo de proveer una formación técnica de calidad para todos, es decir, tener objetivos mínimos comunes y ofrecer la suficiente flexibilidad para que cada establecimiento pueda desarrollar sus propios programas al estar debidamente financiados.
Estamos ciertos que se nos sumarán otros establecimientos a esta agrupación que se forma, queremos lograr ser un gran equipo que juegue a favor de estudiantes con visión de futuro y convencidos que portan las mejores armas para enfrentarlo, una educación técnica a la altura de los tiempos y del medio que nos rodea.
